Esta madura sabe lo que hace. Tiene las tetas operadas pero se ven bien — no exageradas, justo. Cuando mama la pito se nota que va con oficio. No tiene prisa, se toma su tiempo. Lo mira a los ojos mientras lo hace y él no aparta la mirada.
Empieza despacio, solo con la punta, y después se lo mete todo. Las tetas se le mueven con el movimiento. Él le pone la mano en la cabeza pero no la empuja — la acompaña. Hay un momento donde ella se detiene, se limpia la boca con el dorso de la mano, y sigue.
El cuarto tiene una luz medio amarilla que le da otro ambiente. Ella no dice nada en todo el rato — solo hace.
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